domingo, 10 de agosto de 2014

ATRAIGO A LOS CABRONES COMO LA MIERDA A LAS MOSCAS

Ser una de las "chicas del mostrador" no es ninguna deshonra. Ni mucho menos. Terminar la carrera y conseguir un trabajo dentro de tu formación profesional es prácticamente un triunfo. Y ahora empieza lo duro de verdad. Enfrentarte a lo que la vida te depara. Sola e independizada, con un trabajo bien remunerado de oficina (eso sí, echando más horas diarias que Papa Noel la víspera de Navidad), todo te sonríe. Ambiente de trabajo agradable y compañeras(dos para ser exactos) que están por la labor de ayudarte en todo lo posible para que tu adaptación sea rápida y eficaz. 
Todo bastante monótono y standard excepto pequeños e ínfimos detalles. Una de las compañeras está liada con el mecánico de la empresa. Ella, divorciada de un tío al que había pillado en la cama con otro, con una hija de doce años (seguro que la niña ya habría caído en manos de otro rubio-ojazos azules), trabajando en la empresa desde que ésta había abierto sus puertas. Llevaban dos años de relación "seria". La mujer de él no sospechaba nada. Y él era el típico compi todo sonrisas, dispuesto a ayudarte ante el más mínimo descacharre mecánico de tu automóvil. Sólo vivía para meter las manos en los bajos de los coches, la falda de su amante y el refajo de su mujer. Idílico. Tu otra compañera no te creas que se queda atrás. Más joven y soltera, de una familia conocida del pueblo, familia de trabajadores que se hicieron con un buen dinerillo cuando una promotora decidió que los terrenos que poseían por una herencia les venía bien para construir unos pisos casi a pie de playa. Así que les compraron los terrenos y se quedaron en su casita de toda la vida, con dos pisos más de los nuevos que dicha promotora iba a construir y un dinerillo en el banco. Nada como para hacerse ricos pero lo suficiente para un retiro decente de sus padres y para que ella poseyera un piso de 3 dormitorios que de momento alquilaba. Así que entre su sueldo, el alquiler y los regalos que le hacía el jefe pues digamos que "iba tirando". Eso, se me olvidaba. Que el jefe estaba liado con ella. 25 años mayor que tu compañera de trabajo, el hijo primogénito del cacique del pueblo, que lideraba la oficina entre raya y raya (ya me entendéis) y whisky y whisky, con dos hijos a cuesta de una muchacha del pueblo que lo había enganchado tras un embarazo. Amor a primera vista.
El fue el encargado de convertirla en mujer y pasar de ser una paleta virgen a una crecida primera secretaria del despacho. Con derecho a subirse al cochazo del jefe, irse de finde con el jefe, revolcarse con el jefe y recibir regalos del jefe. Como tú y la chica del mecánico sois compañeras de trabajo os favorece bastante la situación, puesto que de vez en cuando tenéis el privilegio de ir a cenar a buenos restaurantes gracias a la generosidad del jefe.....
Pero entre tanto putiferio tú no te ibas a quedar atrás. A tí te presentaron a uno de los ayudantes. Un hombre no muy alto pero de ojos brillantes, buena presencia y dispuesto a elevarte hasta el cielo. Así que empiezas una relación con él. Paso a paso...No vaya a ser que su mujer se entere.
Encuentros furtivos y roces de mano discretos llevan, poco a poco al momento en que se mete en tu cama.  Ese es el momento en que el que ya estás convencida que dejará a su mujer y que se irá contigo hasta el fin del mundo.

Tres compañeras de trabajo con mucho en común.....¿No?
Siempre juntas ante las adversidades. Por ejemplo:
La chica del mecánico, después de más de dos años ininterrumpidos de relación se percata que su amante no sólo no va a dejar a su señora sino que será padre otra vez. ¡Curioso! Teniendo en cuenta que la relación no va bien, que él ni siquiera duerme con ella. Ummmmm!!! Suena a la historia del Espíritu Santo. Desde luego la religión no es lo tuyo así que no te crees demasiado semejante cuento. ¡Claro que sigue con su mujer! Eso es lo más normal, se ve a la legua. No como tu chico, que sólo tiene ojos para tí y está esperando a que su mujer termine no sé qué pruebas médicas para decirle que la deja. Además, el tuyo tiene dos hijos pero su señora esposa no está esperando ningún otro retoño. Así que las posibilidades de intercambios de flujos es lejana. Máxime teniendo en cuenta que se lo monta contigo. 
Pues después de varios días de caras largas, varios fines de semana emborrachandoos juntas para que la pobre pudiera olvidar el mal rato y tomase la valiente decisión de dejar plantado al mecánico, todo vuelve a su cauce. El mecánico con cara de circunstancias la convence de que todo ha sido un error. Que su mujer lo engatusó y que él, pensando tanto en ella y lleno de ardiente deseo, no pudo decir que no y la metió....Vamos, que había metido la pata pero ya sabes..."querida, los hombres somos tan frágiles" Así que secando las lágrimas de su amado la historia continuó en espera de que el nuevo retoño asomara la cabeza y así por fin poder finiquitar el asunto y vivir juntos forever and ever.

Por otro lado la que se iba a complicar la vida era la primera secretaria. ¡Se había quedado embarazada de su jefe! Menudo papelón. La fiera de la mujer le arrancaría los ojos a él y a ella las entrañas. Luego los quemaría en la plaza del pueblo, para escarmiento público. Lo peor era poner en antecedentes a sus padres, que la creían pura y virginal como Nuestra Señora del Rosario....a la que eran devotos. Así que el tema estaba peliagudo. La chica del mecánico y tú os ponéis a pensar en alguna estratagema. Sabiendo que ni el jefe va a dejar a su mujer, que ni siquiera sabe que su primera secretaria está embarazada hay que ver cómo solucionamos el embolao.
Fácil. Como ella está saliendo de vez en cuando con un chico de una ciudad vecina, que trabaja por allí de comercial, que sabemos que está loco por ella finalmente la flamante primera secretaria se mete en la cama del comercial, y tras pocas semanas le da la noticia del embarazo al tiempo que los padres, escandalizados aceleran los preparativos de la boda. En menos de un mes ya está casada. Y el jefe piensa que ella estaba jugando a dos bandas. ¡Madre mía que follón! 
Al menos tú no tienes ninguno. Tu chicarrón te ve de vez en cuando, aunque últimamente algo menos. Debe ser por la cantidad de trabajo que tiene, claro.
Pero los meses pasan, el ambiente en el trabajo ya no es lo que era. Hay malos rollos, poca empatía. Tus otras dos compañeras empiezan a darte de lado. Es por que a tí te va bien y a ellas no, evidentemente. Seguro que en poco tiempo ya podrás hacer público que tienes pareja. Un hombre trabajador y maravilloso que te quiere y que va a dejar a su mujer por tí. Porque es lo que él quiere....Es un chico genial, no es muy guapo pero es atractivo. Tiene encanto. Las otras sólo tienen envidia. Sus vidas son algo miserables....Ya ves. 
Así que embarazo avanzado, meses más tarde todo se viene abajo. Tu chico, el estupendo y maravilloso te dice que no puede más con la situación y te deja. No te explica muy bien por qué, pero el caso es que sus hijos ...no puede pensar en abandonarlos. Te quiere mucho pero ellos son lo más importante en su vida. Así que....¡Ahí te quedas!
Ya nada tiene mucho sentido así que, te buscas otro curro.....Y te vas. Cabizbaja y pensativa preguntándote cómo ha podido pasar todo eso. 

Años más tarde, muchos años después y tras muchísimas otras vivencias, alguien te cuenta la verdad, no importa quien. Pero el caso es que el personaje en cuestión es algo vividor, le gusta el vino y las mujeres (como la canción de Manolo Escobar) y su señora está de vuelta de todas las aventuras que tenía su marido. Ella falleció de un infarto al año siguiente de tu marcha de la empresa. El se dió con más entusiasmo a la bebida agobiado por la carga de dos hijos pequeños. Estos lo dejaron tirado a su suerte porque lo habían pasado muy mal con su padre que era un borracho irrecuperable. 
¿La primera secretaria? Tuvo otro hijo más. Su marido sufrió de un grave problema pulmonar que lo tuvo de baja varios años y ahora cobra una pensión vitalicia. La niña que tuvo, la primera , se parece mucho a su padre. Y el otro niño, un varón....pues también se parece mucho a su padre.

La chica del mecánico sigue con él. Parece que sale junto con la mujer del mecánico a tomar café a menudo. ¡Si no puedes con tu enemigo, únete a él! ¡O sal corriendo!

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